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14:48h. Viernes, 18 de octubre de 2019

Hidalgo se tiñe de guinda

LOS DAMNIFICADOS DEL TSUNAMI ELECTORAL EN HIDALGO: PAN, PRI, PRD Y OMAR FAYAD MENESES

 

Como resultado de una campaña electoral exitosa, basada en la capitalización del hartazgo social, hacia una clase política corrupta e ineficiente, que ha gobernado a la entidad históricamente y que la mantiene entre las más pobres del país, Andrés Manuel López Obrador  (AMLO) y Morena arrasaron con la elección del 1 de julio.

De 18 de diputaciones locales, 2 curules en el Senado, 7 diputaciones federales y por supuesto la elección a presidente de la República, el partido fundado por AMLO sólo pierde el distrito local de San Felipe Orizatlán.

El voto de castigo alcanza a la alcaldesa de Pachuca, Yolanda Tellería Beltrán.

 

Hidalgo, el último bastión priista, sucumbe ante el voto de castigo del pasado 1 de julio.
Hidalgo, el último bastión priista, sucumbe ante el voto de castigo del pasado 1 de julio.

Con la esperanza del cambio y de acabar con la corrupción, temas reiteradamente ofrecidos por el candidato de la coalición “Juntos Haremos Historia”, (PT-Moren-Encuentro Social), a la presidencia de la República, Andrés Manuel López Obrador, el 63 ciento de ciudadanos hidalguenses registrados en el padrón electoral acudieron a las urnas y de estos el 64 por ciento sufragaron a favor de MORENA y su candidato, según el PREP.

Mientras que, en la elección a diputados locales, 43.80 por ciento de los electores favorecieron a Morena, porcentaje que le permitió hacerse de 17 de las 18 curules vacantes, dejando apenas una en poder de la coalición Por México (PRI-Verde-Nueva Alianza).

Cabe destacar que, con este resultado, Morena desplazó al PRI en el Congreso, partido que históricamente ha conservado esa posición en la cámara de diputados local.

En referencia a la elección federal, el Instituto Nacional Electoral (INE), con más del 90 por ciento de actas computadas, arrojaban que el Movimiento de Regeneración Nacional ganaba las elecciones en los 7 distritos federales en disputa.

Y en cuanto a los dos escaños vacantes en al Senado, el último conteo del PREP arrojaba como resultado que más del 47 por ciento de los hidalguenses votaron por los candidatos del partido de AMLO, muy lejos de sus más cercanos contrincantes, representados por la coalición de los partidos PRI-Verde y Nueva Alianza, quienes obtuvieron un 27 por ciento de la votación.

REPRUEBAN EN LAS URNAS A LOS GOBIERNOS ESTATAL Y MUNICIPAL DE PACHUCA

Más allá de la elección de un candidato o de un partido político de los que sólo se conocen sus promesas de campaña, los resultados de las votaciones del pasado 1 de julio, en la capital de la entidad, son sin duda la calificación de los electores a los gobiernos del estado de Hidalgo y municipal de Pachuca del PRI y del PAN, respectivamente, a los cuales, por supuesto reprobaron.

Engallados, tal vez, por el arrastre de AMLO por todo el país, más del 60 por ciento de pachuqueños inscritos en el padrón electoral acudieron a las urnas y de estos la mitad, aproximadamente, sufragaron en contra de los partidos que representan el gobernador de la entidad, Omar Fayad Meneses y de la alcaldesa de Pachuca, Yolanda Tellería Beltrán, Revolucionario Institucional y Acción Nacional respectivamente.

En Distrito 12 Pachuca Oriente, según el PREP lo ganó MORENA con el 45.49 por cinto de los sufragios lo mismo que el Distrito 13 de Pachuca Poniente con el 51.88 por ciento, es decir, casi el 50 por ciento de ciudadanos de la capital se pronunciaron en las urnas en contra de los dos partidos que los gobiernan.

En el Distrito 13, PAN-PRD solos y en alianza apenas rebasaron el 15 por ciento de aprobación ciudadana, mientas que la coalición PRI-Verde-Encuentro Social-Nueva Alianza fueron aprobados por el 25 por ciento de pachuqueños inscritos. Cifras que se repiten con muy poca variación en el Distrito 12.

Porcentajes que podrían interpretarse como un rechazo de los pachuqueños a sus gobernantes y en especial, que le cobran caro en las urnas a la presidenta municipal de la capital hidalguense, Yolanda Tellería, las promesas de campaña incumplidas, como, por ejemplo, la de los polémicos parquímetros que ofreció retirar, pero que en la práctica aumento.

OMAR FAYAD EL ENTERREADOR DEL PRI EN HIDALGO

Otro de los grandes afectados por el tsunami electoral llamado Andrés Manuel López Obrador, es sin duda el gobernador del estado de Hidalgo, Omar Fayad Meneses, al que además de haberle truncado sus planes de implantar un Maximato en la entidad, tendrá que gobernar el resto de su mandato políticamente huérfano, sin la comodidad que brinda tener un Congreso local a modo y sin el apoyo de sus correligionarios en el Congreso de la Unión y en la Presidencia de la República.

Y, además, tendrá que remar contra corriente, ya que le va a ser muy difícil dialogar con quienes no quiso compartir el poder y a quienes les declaró la guerra abiertamente, como es el caso del Grupo Universidad, encabezado por Gerardo Sosa Castelán, con influencia en los congresos local y federal.  

Sin juzgar si tiene o no la razón, pero Omar Fayad Meneses también se enemistó con el virtual senador electo Julio Menchaca Salazar, al que acusó, a través del incondicional líder de la Federación de Uniones de Trabajadores del Volante, Pedro Solares, de poseer ilegalmente varias concesiones de transporte público. Tema que se ventila en los tribunales.

Y, por si fuera poco, llegará al Congreso de la Unión, Cipriano Charrez Pedraza, para bien o para mal, indiscutible líder del Valle del Mezquital, expresidente municipal de Ixmiquilpan, diputado local por el PAN y víctima de persecución del sistema priista.

Así mismo, el exsecretario de gobernación del presidente Enrique Peña Nieto, y exgobernador de la entidad, Miguel Ángel Osorio Chong, será ungido como diputado federal por la vía plurinominal, pero con quién al parecer tampoco hay una buena relación, a pesar de ser de su partido, por lo menos eso dicen no pocos burócratas despedidos por Omar Fayad Meneses, en los primeros días de su mandato.

Este tsunami democrático o voto de castigo, mejor dicho, pusieron en jaque al grupo de poder, encabezado por Omar Fayad Meneses, al dejarlo con poco margen para operar políticamente y sin la posibilidad de seguir dándole vida artificial al PRI, un partido desprestigiado, sin ideales, sin liderazgos reales y sin las carretadas de dinero del erario y de las prerrogativas.

Estos últimos, únicos incentivos de lealtad de su militancia, por lo que, a Omar Fayad Meneses, por jerarquía, le tocará preparar su funeral, a no ser que demuestre, con resultados, su permanencia de más de 25 años en el gobierno, “trabajando para el bienestar de los hidalguenses”, dirían ellos, en una época dorada en donde se autoevaluaban y con dinero del erario convertían sus desaciertos, en grandes logros en beneficio de la población.

1 DE JULIO, UN ANTES Y UN DESPUÉS

El voto masivo de los hidalguenses, impulsado por Andrés Manuel López Obrador, marcó un indiscutible antes y un después, en la vida política y social del estado de Hidalgo, porque terminó de tajo con el dominio de un pequeño grupo de poder, que mantuvo por más de 25 años a la democracia secuestrada, a la entidad sumida en la pobreza, que utilizó a las instituciones a su servicio y que perversamente fomento la pobreza para mantenerse en el gobierno.

Un serrado grupo de poder, que controló la vida política y social de la entidad por más de dos décadas colocando a sus integrantes en puestos claves de la administración pública estatal y municipal desde donde decidían los destinos de la entidad, controlaron la vida de los hidalguenses y legalizaron lo ilegalizable.

Sin ningún contrapeso político, durante todo este tiempo, sus miembros pueden presumir su amplia experiencia laboral y su eficacia, ya que muchos se pueden jactar de ser al mismo tiempo empresarios exitosos, notarios públicos, concesionarios de transporte, proveedores del gobierno, constructores de obras públicas, y por supuesto de desempeñar algún cargo público.

También, de haber sido diputados locales, federales, senadores, algunos hasta gobernadores de la entidad. Otros de haber sido secretarios de salud, procuradores de Justicia, y presumir que también presidieron sin problema la Comisión de Derechos Humanos.

Su capacidad es tal que, de Secretarios de Finanzas de un gobierno, puede pasar a ser sin que nadie que se los impida, los titulares de la auditoria Superior del Congreso del estado al siguiente periodo.

Siempre dispuestos a servir al pueblo hidalguense, algunos se desempeñaron como titulares del Poder Judicial, sirvieron a su patria en el Congreso de la Unión, en el Congreso local, como presidentes municipales o sacrificaron su vida ocupando una secretaría en el gobierno de la entidad, desarrollo social, gobernación, finanzas, educación pública y hasta se sintieron capaces   en algún momento de gobernar la entidad.

Pueden ser militantes de un partido y después los presidentes consejeros del Instituto Estatal Electoral; o viceversa, ser el árbitro en una elección y después ponerse a las órdenes de su partido, para servir a donde se les ordene. Siempre dispuestos al sacrificio.

Su control se extiende hasta los partidos políticos de oposición, desde donde se controla la democracia y se garantiza su existencia como grupo, además de proteger sus intereses. Salvo raras excepciones, durante este periodo en la vida política de la entidad, pocos son los opositores al sistema que se pueden jactar de haberle ganado una elección, sin haber contado con la bendición del stablishment.elecciones en hidalgo